[Hay momentos que inspiran toda una vida]
Miro a mi alrededor, observo el paraíso donde resido, donde soy feliz, donde nada me ha podido hacer daño y jamás he sentido dolor. Algo aparece ante mi, algo que no había visto o que no me había atrevido a ver, un muro, un gran muro de ladrillo que recorre distancias infinitas, dividiendo mi paraíso con otro mundo, un mundo mas gris, mas doloroso y mas cruel, donde la desconfianza eclipsa a la inocencia, donde nada es tan bello ni tan intenso. No se por que se todo eso. Pero lo se.
Veo la entrada, protegida por una puerta de metal oxidado, jamás podré entrar, nadie me abrirá la puerta, pero el muro parece frágil, podría destrozarlo y atravesarlo. La duda me consume, todo mi ser desea saber que hay tres el muro.
Cojo un mazo y golpeo la fria pared de ladrillo, una parte se desquebraja y en un segundo se convierte en mil esquirlas que chocan contra el suelo. Sigo golpeando sin cesar sabiendo que en algún momento, mas tarde o mas temprano, el muro caerá y podré adentrarme en ese mundo cruel e inhumano, pero a su vez, atrayente y hermoso.
Pero, el muro no cae, por mucho que golpeo y destrozo siempre aparece mas ladrillo detrás del ladrillo. Han pasado 7 meses y 7 meses he golpeado sin parar... y no lo he derribado.
Estoy tan cansado, el mazo se me resbala de las manos. Desisto, jamás podré atravesarlo. Siento una sensación confusa, descubro que aunque tenia curiosidad por entrar, en el fondo de mi ser no quería enfrentarme a lo que había detrás. “La ignorancia es la base de la felicidad”
Contra mis deseos y en tremenda ironía, alguien abre la puerta, ahora ese mundo esta abierto... avanzo un paso, doy el segundo, me detengo, el miedo a la verdad me paraliza todos mis músculos. Me asusto, no quiero entrar, escapo de la puerta y no miro atrás, nunca mas.
Me quedare tranquilo y feliz en mi mundo, pero nada volverá a ser igual, mi corazón sabe que tras el muro esta la verdad y que yo, solo vivo en una ilusa mentira. Nunca nada volverá a ser lo mismo.
Gabriel_Fenris.
